Nada más me funcionó!
Yo ya no sabía qué más hacer. Vivía en el médico, tomando pastillas, óvulos, antibióticos… y nada me servía. Siempre era lo mismo: picazón, flujo, dolor y ese olor que te hace sentir mal contigo misma. Decidí probar este tratamiento sin esperar mucho, y a los cinco días sentí una paz que no sentía hace años. Ya no tengo molestias, mi cuerpo se siente limpio, y lo más bonito… es que volví a sentirme yo.